El pasado Viernes nuestro contador del tiempo se puso a 0 y... nos dimos cuenta de que había pasado todo un mes volando, 29 días en el que habíamos hecho menos de lo que nos hubiera gustado pero en los que habíamos aprendido que el tiempo pasa volando y hay que saber aprovecharlo y disfrutar de cada momento.
María y Roberto nos hicieron reflexionar sobre esto y para ello vimos un vídeo con un texto muy significativo que queremos compartir con todos los lectores de este blog:
Para darse cuenta del valor de un año,
Pregúntale a un estudiante que ha fallado en un examen final.
Para darse cuenta del valor de un mes,
Pregúntale a una madre que ha dado a luz a un bebe prematuro.
Para darse cuenta del valor de una semana,
Pregúntale al editor de un diario semanal.
Para darse cuenta del valor de una hora,
Pregúntales a los novios que esperan para verse.
Para darse cuenta del valor de un minuto,
Pregúntale a la persona que ha perdido el tren, el autobús o el avión.
Para darse cuenta del valor de un segundo,
Pregúntale a la persona que ha sobrevivido de un accidente.
Para darse cuenta del valor de un milisegundo,
Pregúntale a la persona que ha ganado una medalla de plata en las olimpiadas.
“El tiempo no espera a nadie, Atesora cada momento que tengas, lo atesoras más cuando puedes compartirlo”
Comienza de nuevo. Nunca es tarde si se quiere.
Y es que efectivamente el tiempo es muy valioso, y en cada minuto podemos aprovechar para hacer algo bueno, divertido, por y con los demás... Por eso hemos puesto en el comedor un reloj en el que cada hora puede ser aprovechada con una acción. Os dejamos la imagen del reloj que hemos hecho nosotros mismos y no os olvidéis de sacar tiempo para jugar, sonreír, bailar, amar, compartir...
Empezamos un nuevo mes con muchas cosas preparadas y en el que esperamos disfrutar tanto como en nuestro viaje en el tiempo. Diciembre, Navidad, dispuestos a vivir y disfrutar cada momento: ¡¡¡allá vamos!!!